martes, 28 de abril de 2009

EL HABITO DE CHUPARSE LOS DEDOS


La maña es el preámbulo de malformaciones dentarias
El hábito puede estar relacionado con la reacción del niño a desafíos de su entorno.
Santiago. La succión digital (chuparse el dedo), es un hábito muy frecuente en los niños y las niñas. La causa de ello ha sido objeto de muchas teorías contradictorias: Hay quienes dicen que se desarrolla desde el vientre materno como respuesta a un reflejo de búsqueda del niño, otros la relacionan con problemas de alimentación en el período de lactancia, en las primeras semanas de vida, algunos la atribuyen a un hábito aprendido, pero hay otros, como los psicoanalistas, que creen que chuparse el dedo es una expresión de sexualidad infantil y que refleja trastornos emocionales cuando persiste más allá de la lactancia.

La doctora Yanilsa Cruz, quien tiene un diplomado en Estética Dental y Biomateriales explica que este hábito es normal hasta los 4 años, y destaca la importancia de corregirlo antes de este período para evitar la aparición de malformaciones dentarias.

No obstante, en caso de que estas aparezcan, dice que pueden ser corregidas con psicoterapia o dispositivos ortodónticos, siempre y cuando esto sea antes de la aparición de la dentadura permanente, es decir durante los primeros diez años.

Para iniciar cualquier tipo de tratamiento, los odontólogos se enfocan en el aspecto psicológico del niño, para considerar si éste realmente quiere abandonar el hábito, y cuál es su motivación, puesto que en la mayoría de los casos los factores desencadenantes de este hábito están muy relacionados a una expresión del niño en respuesta a desafíos de su entorno, descontentos, estrés o trastornos emocionales.

"Lo principal es que, como odontólogos, nos hagamos cómplices de él, además, ponerlo en alerta sobre las consecuencias que podría traer consigo el no dejar de chuparse el dedito", asegura Yanilsa.

Si con la terapia psicológica no obtienen los resultados, entonces aplican otras alternativas.

En una primera fase, que es cuando del niño posee una dentición temporal o los llamados dientes de leche, se realiza un tratamiento para modificar la conducta, utilizando las llamadas técnicas adversivas que consisten en impregnar los deditos del niño con sustancias líquidas de sabor desagradable(mayormente amargas o muy agrias), además, se utilizan técnicas de prevención de respuesta como brazaletes para impedirle doblar el codo, cosido de las mangas y uso de guantes, según considera la entrevistada.

En una segunda fase, en la cual se inicia el proceso de recambio fisiológico de los dientes temporales por permanentes, se piensa en la colocación de dispositivos ortodónticos fijos o removibles con diferentes diseños.

El más común es la llamada trampa lingual. Este aparato actúa de barrera mecánica contra la succión del dedo de un modo pasivo, la misma es colocada en el paladar.

Si luego de el niño de haber erupcionado sus dientes permanentes y a la misma vez, desarrollado, se da el caso de que el hábito persista, puede ser que aparezca una mala oclusión, en estos casos tendría que recurrir al tratamiento ortodóntico correctivo (brackets), en consulta con el ortodoncista.

Secuelas

Las consecuencias van a depender de la intensidad y tiempo que el niño dedique a chuparse el dedo. Las más comunes son: deformaciones en encías, dientes y paladar, ya que el dedo va empujando el paladar hacia arriba (paladar ojival) y produce también el desplazamiento de los dientes incisivos. En este se recomienda consultar a un ortodoncista.

Es frecuente que el paladar ojival favorezca las dificultades de articulación de algún fonema (normalmente /t/, /d/ y /l/). Si no se corrigen de manera espontánea, convendría acudir a un logopeda.

Cuando el hábito de succión digital persiste, puede tener repercusiones en el entorno social del niño, ya que surgen las críticas de sus amiguitos, así como los rechazos, castigos y burlas. En el aspecto dental empiezan a surgen las llamadas mal oclusiones dentarias, mal posicionamiento de los dientes, y demás. La anomalía más frecuente es la mordida abierta en anterior, que es la falta de contacto de los dientes incisivos superiores e inferiores.

Fuente: periódico Diario Libre 28/04/2009